[Mega Actualización] Navidad, Navidad Dulce Navida

DDFeliz navidad mis queridos seguidores, les deseo muchas lágrimas y estados de depresión con esta actualización.

Para las demás actualizaciones, estén pendientes de este post que no pienso crear uno nuevo para cada nueva actualización de la lista.

 Dousei ai

Tomo 8

Tomo 9

Tomo 10 y Tomo 11

Parte 2 [Diciembre 26]

Oni wa Warauka – Hidesato Kimura

00

Advertencia: Violación, trauma psicologico,  y muuchas toallas higienicas (?)

Tomo 1

Joint: M & M mangas

Capítulo 1   DD // ONLINE

Sweet Pool [Enero 9]

Parte 4Parte 6

***

Qué clase de cara debería poner cuando lo viera, todo el fin de semana duró pensando en ello con exagerada preocupación y a pesar de la ansiedad, al comienzo de la semana siguiente Youji faltó a la escuela. Lo suponía, no había ido porque no quería verlo o quizá se debiera a que no pudo levantarse debido a las cosas irracionales que hizo la semana pasada. Por otro lado, pudo haber ido al hospital a que lo examinaran por aquellos síntomas misteriosos que tenía. Eso fue confirmado por la ausencia de Youji en la escuela a partir del lunes.

Pensó en ir a visítalo a la casa, pero no sabía dónde vivía. Si volvía a faltar hoy, iría a preguntarle al tutor de clase Kamiya, para que le dijera la dirección de dónde vivía. Estaba sumergido en sus pensamientos, y la sincronía llevo a que Kamiya le pidiera que llevara las copias a Youji. Con esa excusa para ir a verlo, se emocionó un poco al poder obtener de forma inesperada la dirección de la casa de Youji.

— Vete.

Ya sea sabiendo o desconociendo los sentimientos de Tetsuo, Youji le cerró la puerta en la cara apenas corroboró que era la figura de Tetsuo. Para evitar que cerrara, justo antes metió su pie entre la puerta y presionó contra ella. Mirando a través de ello, vio los ojos llenos de miedo que lo miraban. Todavía no tenía buen aspecto.

Debido a que estaba lloviendo desde la mañana, el día estaba oscuro incluso con las luces prendidas. Así que al mirar el rostro de Youji, en vez de verse lamentable, se acentuaba más su palidez.

— ¡…Vete!

Mientras fulminaba con la mirada a Tetsuo, a Youji le temblaban los labios.

— ¡¿A qué has venido?!… ¡Vete rápido de aquí!

Se supone que se había preparado, pero después de todo le resultaba difícil que lo rechazara cuando estaban frente a frente. En silencio miró hacia abajo y la mirada incómoda de Youji lo acompañó. Si lo pensaba bien, fue su culpa por haberlo forzado a hacerlo, así que era natural que lo mirara de forma inquisidora, pero la expresión que estaba haciendo Youji era una de culpabilidad.

La personalidad de Youji básicamente era del tipo que se preocupa por los demás; esa parte de él era adorable, eso prefirió pensar. A pesar de la escena en la que estaban, sus labios se relajaron, Tetsuo no se dio cuenta de eso; Youji en ese momento le gritó por la desesperación.

— ¡Vete! ¿¡Por qué has tenido que venir!? ¡No quiero verte! ¡Lo detesto! ¡Así que vete! ¡Fuera de aquí, ya vete!

Al gritar, Youji bajó su mirada. Este estaba supremamente cansado, no era su intención seguirlo exaltando, pero como si no fuera sólo eso, recordó esa extraña sensación de malestar. Quería dejar fuera a Tetsuo, pero esto no sólo se limitaba sólo a Tetsuo, quería mantenerse alejado de cualquier extraño.

«… ¿Por qué?»

Al instante, su nariz se llenó de ese olor que le hizo fruncir el ceño; como si fuera una bestia comenzó a oler, era la fragancia de la sangre. Era extraño ya que después de todo pareciera que lo estuviera seduciendo.

Iba sucumbir ante sus deseos de instigarlo, pero se detuvo ya que si iba más allá pareciera que iba a hacerlo llorar. Tetsuo sacó las copias que le había mandado Kamiya y desde la entrada se las dio.

—… ¿Qué?

Cuando Youji levantó el rostro, su miraba se puso a examinar las hojas y el rostro de Tetsuo.

— Yo sólo vine a entregar eso, Kamiya me lo ha pedido.

Con una expresión aturdida, Youji recibió las copias. Estas estaban un poco húmedas, las secó su mano. Al ver como la prevención había sido eliminada, se devolvió con una pequeña sensación de alivio. Escuchó a sus espaldas el sonido de la puerta cerrándose, y mientras bajaba por las escaleras recordó la expresión que había hecho Youji.

Al llegar a la entrada, sacó su sombrilla. Evocó el apartamento de Youji, este no era para personas solteras, era uno de tipo familiar, sin embargo no había rastro de la familia ¿Acaso sus padres trabajarían? ¿O tal vez él viviera solo?

«Quizás ¿No vive con su familia? en ese caso ¿Estará comendo bien?»

Incluso cuando estaba bien, Youji no parecía comer mucho a la hora del almuerzo. En el caso de no tener a alguien que lo cuidara, se preguntaba si ese hombre tendría una buena alimentación. Ya conociendo naturalmente la respuesta, Tetsuo hizo una mueca hosca. Estaba enfermo por no comer, y precisamente por sentirse mal no comía, era tal vez un círculo vicioso por ese estilo. Al subirse al tren o yendo para su casa, siempre terminaba volviendo a pensar sobre el tema.

— Ya llegué.

Desde la entrada dio el grito y quien le respondió el saludo fue un gato que estaba más allá del jardín. Ese gato no era uno domestico que perteneciera a la familia Sakiyama. Ese hombre tampoco, mientras pensaba que sería bueno que fuera manso, esquivó al gato. Lanzó la pelota a su habitación y se dirigió a la cocina. Los días en los que sus padres se demoraban en llegar, dejaban la comida ya hecha.

Abrió la tapa de la olla de nabe y dentro de la misma había una gran cantidad de alimentos cocinados. Su padre a veces decía: « ¿Otra vez eso?» y se quejaban con su madre, pero a Tetsuo le gustaba ese sabor casero, al punto de agradarle aun así lo comiera todos los días; además ese platillo era un artículo importante de su memoria.

Con malos modales eligió un pedazo de la comida desde la olla se la llevó a la boca, mientras masticaba de repente recordó las palabras de su madre: «Come mucho para que estés sano y fuerte».

Cuando todavía estaba recién llegado a la casa, Tetsuo no sabía cómo debía comportarse con aquellos a quien llamaba «padres». Tampoco era evidente para él qué se supone que debería hacer un niño, ya que cada vez que alguien le tenía en cuenta se sentía inferior comparado con cualquier otro ser vivo; todo lo que hacía estaba mal, por eso sentía que se equivocaba y al ser infructíferas sus acciones se desanimaba.

Su madre no lo culpó por no poder abrir su corazón, tan sólo le sonreía sin preocupaciones haciéndole comer mucho. «Comamos juntos», le decía su madre mientras se sentaban en la mesa, eso en verdad hizo que Tetsuo se sintiera mucho mejor.

«Sano y fuerte ¿eh?».

En retrospectiva, la palabra «salud» le hacía recordar la cara de un hombre muy lejano. En ese momento mientras recordaba, tomó el recipiente sellado de la alacena. Aunque no pudiesen comer juntos, creyó que así comiera un poco, él ya se sentiría mejor.

***

Debido a que el día siguiente Youji no fue de nuevo a la escuela, Tetsuo fue a visitarlo a su casa de nuevo para entregarle las copias. El día anterior ya había preparado el recipiente con el guiso e iba a entregárselo a Youji. Pero esto no era sólo porque el profesor se lo había pedido, también era porque no soportaba ser la causa de las ausencias de Youji. Era el segundo día que no usaba el intercomunicador para anunciarse.

Si llegaba de nuevo a excitarse, su condición física podría desmoronarse y arruinarlo todo, así que antes echarlo a perder iba a dejar la bolsa con el guiso colgada en el picaporte y se iría. Al final, no importaba si él no se lo comía, se fue del apartamento pensando que sería bueno que aunque sea por esa comida él se pusiera un poco mejor.

Se levantó al día siguiente pensando que por lo menos hubiese dejado una nota con su nombre. ¿Hoy si vendría Youji a la escuela? En caso de que viniera, le diría que fue él el que le llevó el guiso a su casa.

Estaba en el armario de los zapatos y se cambió a los zapatos de interiores mientras simulaba su conversación con Youji. Después de cambiarse, sintió una presencia incómoda a sus espaldas y se volteó para mirarla. Desde el punto ciego del armario de zapatos, repentinamente salió alguien, era Zenya.

— Shironuma Tetsuo.

Su ceño se frunció al seguir esa pegajosa y desagradable voz. Ser llamado por esa persona era molesto, pero más que eso era el hecho de que por culpa de ese hombre se hubiese visto involucrado en peleas que terminaron en las miradas crueles que le daba Youji.

La mirada que le dio a ese tipo mostraba sus ganas de golpearlo, Tetsuo se terminó de colocar sus zapatos. Iba a ignorarlo mientras se iba al salón pero tuvo resistencia al ser agarrado por el hombro; cuando miró hacia atrás se encontró con una mirada fija como la de un reptil.

—…Eres irritante…, siento tan sólo un humano.

—… ¿Qué?

«¿Qué demonios estaba diciendo?», mantuvo esa pregunta en su boca. No quería pensar que era alguien igual a Zenya, pero desde que era pequeño siempre sintió que era evidente su desagrado al ser tocado y se molestó al sentirse señalado.

Él era diferente a cualquier otro humano y esto no era algún tipo de consciencia simplista de ser alguien especial; más que ser algo físico, era un malestar que le decía que él «estaba hecho de un material distinto». Pero esto no quería decir que sólo fuera él, en ocasiones, ya fuera en el colegio o en la ciudad encontraba «seres vivos» que se le parecían. Lo que recién había dicho Zenya de que él «sólo era un humano» era errado, ellos eran dos «seres vivos» que estaban hechos de lo mismo.

Ahora que lo decía, Zenya lo contenía, sintió que eran seres vivos parecidos, no obstante de una forma terriblemente distorsionada, su rutinaria normalidad de ser humano estaba ligeramente deformada sin duda alguna. Para Tetsuo y lo demás era alguien que no estaba ni cerca y ni lejos, era otro tipo de existencia; así fue que lo sintió.

Los labios distorsionados de Zenya con una sonrisa complaciente dibujaron un arco.

— Al final él resultó ser también, un monstruo.

— ¿Él?

— Sakiyama Youji.

Como si hubiese tenido un calambre, junto con su risa Zenya hizo rodar el nombre de Youji por su lengua. Tetsuo frunció el ceño debido al terrible avance de ese desagradable malestar.

— Al igual que yo… es una criatura deshonesta y miserable.

«No lo compares contigo», su indignación se quedó atascada en su garganta y no se volvió palabras. Para él, Youji era una existencia especial y virtuosa. Quien lo había profanado había sido él, ya que entraba en conflicto la parte que quería atesorarlo sin tener que tocarlo y aquel impulso de quererlo destrozar completamente. Al final lo terminó mancillando por culpa de su deseo egoísta.

Estaba siendo ridiculizado de forma indirecta con aquello también, terminó recordando su frustración. En el estado de inconsciencia, Tetsuo desde su discernimiento pudo esquivar hábilmente el rostro de Zenya que se había acercado.

—… Al parecer quiere quedarse como su compañero humano, pero no hay forma de que eso pase. Parece idiota.

No sabía qué estaba diciendo, pero le dio la impresión de que Zenya sabía cosas que él desconocía de Youji, ese solo hecho hizo que se sintiera furioso. Sintió la necesidad de matar al hombre que estaba profiriendo insultos hacia Youji como si él también lo entendiera.

— Tú…

— Es tan amado, tan adorable hasta el punto de querer vomitar, el hecho de que quiero destrozarlo. Youji tiene que caer conmigo~.

Estiró su brazo y en el momento que en el que la risa de Zenya fue ruidosa, los gritos de las estudiantes aumentaron. Después se dio cuenta que había golpeado de lleno la cara de Zenya. Este se había caído de espaldas e hizo un sonido exagerado. Se levantó inmediatamente y agarro a Tetsuo por el cuello.

— ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Por qué te enojas? ¿Te molesta tanto que Youji sea igual que yo?

— Ni siquiera digas su nombre…

«No quiero que alguien como tú diga su nombre. No tienes el derecho de insultar algo tan preciado para mí».

— ¡Cállate!

Esquivando el puño del sonriente Zenya, golpeó su pómulo. Tuvo la impresión de que chispas volaron en ese momento, e inmediatamente la rodilla de Zenya se lanzó hacia él. La pelea de aquella pareja fue detenida por un grito que salió de alguna parte.

Inmediatamente, Kamiya el profesor encargado y el profesor de matemáticas hicieron su aparición. Sin preocuparse, entraron a lidiar con ellos, por la retaguardia hizo una llave uniendo los brazos tras la espalda.

— ¡Oigan, cálmense! ¡Tranquilícense!

— ¡Shironuma! ¡Okinaga! ¡Deténganse!

Por la fuerza fueron separados, sus respiraciones se perturbaban mutuamente, aun así Zenya seguía sonriendo e incluso sacó la lengua.

— Por más que quieras luchar contra ello, Youji es igual a mí y diferente a ti.

Zenya le sonrió como diciendo «Te lo mereces», quiso pegarle una patada pero Kamiya lo separó con fuerza y no pudo.

 

***

El castigo por la pelea fue la suspensión por varios días, la verdad es que no le interesaba saber si a Zenya le habían puesto el mismo castigo incluso cuando él había sido quien había comenzado la pelea. Cuando le preguntaron el por qué había empezado la riña, se mantuvo en silencio ya que no podía explicarlo, sólo recordaba que estaba muy molesto. Aunque los testimonios decía que había sido él quien repentinamente había golpeado a Zenya, prefirió dejar las cosas así y no decir nada más.

«Tuvo que haber algún motivo ¿no es así? Si no dices nada no voy a poder defenderte», se sentía mal ante la mirada inconforme de Kamiya, pero era muy complicado tratar de explicar la interacción con Zenya.

«Lo que dijo Okinaga, ¿Al final a qué se refería?»

Zenya dijo que Youji era alguien igual a él, que tenían que caer juntos ¿A qué se estaba refiriendo? ¿Acaso él sabría algo sobre la extraña enfermedad que tenía Youji?

«Él es diferente a ti» y la risa de Zenya aún sonaban en sus oídos, Tetsuo masculló. Volvió a casa molesto, la llave de la puerta de la entrada estaba abierta. Mientras pensaba que la sincronización era mala, la puerta se abrió; al oír ese sonido, su madre asomó su rostro ya que había vuelto más rápido que de costumbre a casa.

— Oh, bienvenido.

—…Sí, yo…

Al parecer no habían llamado para informar sobre su suspensión de la escuela. Su madre se dio cuenta por su expresión que no sabía cómo explicar las cosas y avanzó hacia él; preguntó «¿Qué pasó?» con una sonrisa y sólo le quedó responder que se había peleado con un estudiante de un curso superior. Mientras escuchaba, su madre tenía expresión incómoda, pero luego suspiró normalmente.

—… Tú tienes tu propia forma de pensar ¿no es así?

La pequeña madre de Tetsuo golpeó su espalda mientras sonreía.

— Pero ¿Sabes? No está bien que le causes problemas a la gente. Bueno, iré a hacer las cena ¿Te parece?

«Ve a hacer tus tareas», le dijo su madre mientras empujó su espalda y se dio cuenta que estaban confiando en él, en momentos como esos se daba cuenta que realmente se había vuelto el hijo de sus padres adoptivos. No obstante, después de todo no podía olvidar el hecho de que su madre y él eran criaturas distintas, sonrió con amargura.

Siguiendo la orden se fue para su habitación y se acostó en su cama. Estaba mirando fijamente el techo de su habitación, el intercomunicador sonó. Era extraño que tuvieran visitas a la hora de la cena. Con el golpeteo sintió a su madre llegando a la entrada de la casa, sin mucho intervalo de tiempo escuchó como se abría la puerta, aparentemente precibió a su madre hablar, pero el contenido de la conversación era inaudible. Se preguntaba si habría venido algún amigo, luego de una pausa de aquella voz alegre, volvió a escuchar el sonido de la puerta.

Cuando pensó que ya se había ido, cerró sus ojos, no obstante escuchó como tocaban en la puerta de su cuarto. Se percató que la acción era realizada con mucha dubitación, se levantó a abrir la puerta.

— …

Allí mismo se encontraba la figura de un hombre que no debía estar ahí, Tetsuo perdió la capacidad de articular palabras.

« ¿Sakiyama…?».

Por más que lo pensaba sólo podía creer que era una alucinación. La mirada de Youji vagaba sin rumbo y terminó por mirar sus pies. Para reducir la atmosfera incómoda que se formó entre ellos, espontáneamente preguntó:

— ¿…Por qué?

¿Por qué estaba aquí?

Ya una vez hecha la pregunta, Youji bajó la mirada, buscaba algo dentro de su maleta, luego le entregó unas impresiones.

— Toma, lo mandó Kamiya.

Se quedó mirando fijamente la cara de Youji, para luego cambiar su campo de visión hacia sus manos. Youji se impacientó al ver que no estaba recibiendo las impresiones por lo que las presionó contra él. Una vez Tetsuo las recibió, se sintió más tranquilo y suspiró.

—… Hasta luego.

— Espera.

Su voz se alzó nerviosa, al voltearse esa figura que ya no tenía ninguna razón para estar ahí. Cuando tomó su hombro con fuerza, Youji se volteó asustado. Impulsivamente lo llamó, pero realmente no tenía ninguna razón para detenerlo. Dejándose llevar por sus pensamientos desesperados, terminó diciendo:

— ¿Qué tal si entras? Seguro que te habrá dicho que te quedes a cenar.

Considerando la personalidad de su madre, seguramente lo había invitado, tal vez fue un golpe de suerte ya que Youji se quedó quieto en ese lugar. Debido a su personalidad, al parecer no le era posible ya irse para su casa, de hecho con un aspecto molesto Youji entró a su habitación. Tetsuo se sentó en la silla y se volteó. Youji se había quedado de pie mirando por todos lados, inquieto, sin poderse calmar.

—Siéntate.

Parecía que se iba a quedar parado por largo rato así que le señaló con su barbilla la cama; inesperadamente Youji se sentó tranquilo, aun así parecía nervioso como un gato en terreno ajeno. Quería corroborar si se sentía así era porque estaba en un lugar desconocido o si era porque estaba a su lado, pero tenía la impresión de que si preguntaba iba a huir, así que prefirió quedarse callado.

Por entre sus pestañas se colocó una sombra sobre sus blancas mejillas. Ya que no había muchas oportunidades de ver su cara de perfil, se quedó observando fijamente su rostro. De repente, Youji levantó la vista. Una vez sus miradas se interceptaron, inmediatamente él apartó sus ojos.

Zenya había dicho que Youji era un ser vivo distinto a él, se sintió golpeado por la indignación del comentario que se parecía a un insulto; los sentimientos que consideraban a Youji como alguien especial, en contra de sus expectativas, probablemente se debieran a algo así.

En ese caso ¿Qué seríaYouji? ¿Él también creería que es distinto a los demás?

Justo cuando iba a preguntarle, le interrumpieron con el sonido de alguien tocando la puerta.

— Es hora de comer~.

Por la sorpresa Tetsuo se levantó de su silla, a eso Youji le transmitió alivio. A pesar de que no estaba a la defensiva si se veía molesto, ahora que lo pensaba, todavía no le había pedido disculpas por lo ocurrido el otro día. Ese instante no era el indicado para decírselo, pero una vez salió de su habitación se sintió ansioso por ello. Youji estaba atrás suyo, si se llegaba a ir así sin más haría que su miedo terminara en una angustia exagerada.

Cuando entraron a la sala de estar, ya todas las preparaciones estaban hechas, como siempre la mesa del comedor estaba puesta con mucho cariño.

— Siéntate aquí.

Debido a que la familia Shironuma estaba conformada por sólo tres personas, Youji se sentó en el puesto que dejaba uno vacío al lado. Su madre le señaló el puesto vació para que se sentara allí, Tetsuo se sentó en su puesto. Ella sonrió y se dirigió a la cocina.

De reojo miró a Youji, su semblante era el mismo de siempre pero, aunque fuera un poco, la expresión de sus ojos era como la de un niño.

— ¿Sabes? Hoy, después de mucho tiempo, me han dado el día libre.

La madre hablaba alegremente mientras les servía los tazones de arroz a Youji y a Tetsuo.

— Debido a que siempre hago doble turno, llego tarde.

No solía traer amigos a casa, por lo que se veía un poco contenta. En el sentimiento más lejano de Youji, se dio cuenta que miraba a su madre con nostalgia. No comprendió el porqué de esa mirada así que comenzó a comer.

— Vamos, come.

Impulsado por la madre de Tetsuo, Youji tomó los palillos tímidamente.

—…Buen provecho.

Tomó el tazón y acercó su boca, poco después se escuchó su garganta tragar.

—…Delicioso.

La madre de Tetsuo le sonrió con honesta alegría. Por lo general, tanto su padre como él no solía alabar la comida, por lo que la reacción de Youji sin duda la puso contenta. Cuando su madre dijo «Me alegro», también aprobó sus verdaderos sentimientos. Se sentía muy contento de que estuviera comiendo. Como siempre tenía un apetito ligero, pensó que no comería cuando vio los alimentos.

«A propósito ¿Se habrá comido el guiso que dejé en su casa?».

Su madre no podía ver a través de sus dudas, pero como si lo hiciera terminó dirigiendo un vaso de agua a Youji.

— Si gustas, puedes comer todo el guiso que quieras. A este chico le gusta mucho ¿sabes? Y come bastante.

— Ah, sí, buen provecho.

Si bien las conversaciones se sincronizaron, eso no respondió la pregunta de Tetsuo. Ya no podría volver a preguntar eso en ese momento, por lo que resolvió seguir comiendo en silencio. Su madre se quedó viendo intensamente a Youji, este encogió los hombros como respuesta a los inquisidores ojos.

— Ah lo siento, por quedarme viéndote fijamente. Por culpa del trabajo nunca he podido conocerle a un amigo, así que hoy quedé algo sorprendida. Me alegro que hoy me hubiesen dado el día libre en el trabajo.

Tetsuo nunca había hecho un amigo con la suficiente confianza como para invitarlo a su casa, así que no había nada que hacer ahí. Cuando miró a Youji, este estaba desconcertado.

— Por cierto, estaba muy sorprendida cuando me enteré que hoy tuvo una pelea con un estudiante de clase superior.

—… Sí.

Por alguna razón, el cuerpo de Youji se puso rígido. Su madre no se dio cuenta de ese estado y siguió hablado animadamente.

— Así que le dije que no estaba bien que le ocasionara problemas a la gente.

Youji sonrió incómodamente. Era probable que se hubiese vuelto un rumor entre los estudiantes que él había golpeado a Zenya. Se preguntaba si Youji sabría la razón de ello.

— Eh… disculpa. ¿Me podrías decir de nuevo tu nombre?

—Sakiyama.

— Sakiyama-kun, por favor sigue siendo buen amigo de Tetsuo ¿Sí?

— Ah… sí.

Tomándose una pausa prudente, asintió. Ante la sonrisa de su madre, no le era posible negarse a ese pedido. Aunque no le era posible quedarse con cosas por ese estilo, incluso si fuese un poco, la respuesta directa de Youji le calentó el pecho. Sabía que estaba siendo obligado a contestar, no obstante su boca estaba a punto de perder la compostura así que siguió comiendo su preciado guiso.

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Acerca de nataliaclow

Traductora aficionada de mangas y novelas desde el japonés. Los proyectos que más me interesa terminar son Sweet Pool y Ookiku Furikabutte. Espero especializarme sólo en novelas BL en el futuro.
Esta entrada fue publicada en Dousei ai Manga español, Mizushiro Setona, Sweet Pool Novela, traducciones, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a [Mega Actualización] Navidad, Navidad Dulce Navida

  1. maar418 dijo:

    NATALIA! NO SABES LO FELIZ QUE ME HICISTE CON ESTE REGALO! DE VERDAD APRECIO TODO EL TRABAJO QUE TE TOMAS EN ESTOS CAPITULOS, TE DESEO MUCHA MUCHA FELICIDAD ESTA NAVIDAD Y QUE LA PASES CON TUS SERES QUERIDOS

  2. Dulce dijo:

    Haaaaa m, muchas gracias por actualizarlo, no sabes cómo lo esperaba, la novela es tan hermosa 💜💜💜💜💜💜 tomate tu tiempo para actualizar pero no demores mucho jajajaja ja, espero con ansias el próximo capítulo

  3. Pingback: [Actualización] Oni wa warauka 2-5 + Sweet Pool parte 6 | Nataliaclow

  4. tsukiiarce dijo:

    lo amo gracias natalia ❤

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